Ecuador en alerta para prevenir el contagio del dengue

Gacetas epidemiológicas

El dengue es una enfermedad de transmisión vectorial producida por un arbovirus de la familia Flaviviridae, del género Flaviviurs.  Existen cinco serotipos llamados DEN-1, DEN-2, DEN-3, DEN-4 y DEN-5, siendo este último (DEN-5) reportado al mundo en octubre del año 2013,  a partir de una muestra de una persona de Malasia que desarrolló la enfermedad en el año 2007 y que presumieron que era causada por DEN-4.  Este nuevo serotipo aún se considera de ciclo selvático ya que se transmite entre primates no humanos por el vector Aedes nivalis en el sureste de Asia.  Aunque la reinfección de cualquiera de los serotipos puede producir complicaciones y gravedad, los serotipos DEN-2 y DEN-3 son los que están más relacionados con la severidad de la enfermedad.

El dengue se puede presentar varias veces en una persona dependiendo del serotipo circulante.  Si una persona se contagia por uno de los serotipos, se produce inmunidad permanente para ese serotipo, e inmunidad cruzada para los otros serotipos sólo por poco tiempo; pudiendo contagiarse luego de los otros serotipos.  La manifestación del dengue con signos de alarma o de la forma grave se da cuando una persona se contagia primero por uno de  los serotipos y luego de un tiempo por otro serotipo diferente, lo que causa un aumento de los anticuerpos para el primer serotipo y la no producción de anticuerpos para el segundo; entonces, por un lado hay una exagerada reacción inmunitaria para un virus que no está en el cuerpo y por otro lado aumenta la cantidad de virus del serotipo que no está siendo atacado, lo que incentiva el desarrollo de la gravedad de los síntomas.

En Ecuador, entre  las enfermedades transmitidas por vectores, el dengue representa un problema prioritario en salud pública debido al gran número de casos que se presentan cada año. Desde su resurgimiento a finales de 1988 se han registrado varios ciclos epidémicos, siendo las zonas tropicales y subtropicales del país las que están en riesgo de transmisión de este arbovirus.  El impacto de esta enfermedad depende de la distribución y densidad poblacional de los mosquitos vectores Aedes aegypti y Ae. albopictus; así como del serotipo viral circulante.  En el país se presentan los cuatro serotipos del virus del dengue: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4.

En las localidades donde la transmisión del dengue se mantiene de manera endémica durante todo el año, los ciclos epidémicos generalmente coinciden con la temporada de lluvias.  La persistencia de la transmisión del dengue depende de distintos factores socioeconómicos, climáticos y ecológicos, principalmente de aquellos que permiten un aumento de la densidad de los mosquitos vectores en zonas donde está circulando el virus, y estos pueden ser: el almacenamiento de agua por largos periodos de tiempo en recipientes mal tapados o sin tapa; la presencia de basuras que recogen agua lluvia como llantas viejas, envases plásticos desechados, latas, etc.; la falta de mallas protectoras en ventanas y puertas que impidan el ingreso de los mosquitos al interior de las casas; el no uso de mosquiteros durante las horas de descanso, especialmente desde el atardecer hasta el amanecer;  entre otros.
La principal acción que se realiza para evitar el dengue es el control vectorial, por lo que es importante contar en las zonas endémicas, además de una vigilancia epidemiológica, con estudios entomológicos constantes que incluyan el monitoreo de la distribución y densidad de Aedes aegypti y Ae. albopictus, de la resistencia de los mosquitos a los insecticidas y de los serotipos virales circulantes en los vectores.  Además son muy importantes las campañas de comunicación sobre qué es el dengue, cuál es el modo de transmisión y qué puede hacer la población en su casa, trabajo, centro de estudios u otro lugar para evitar su transmisión.