El Ministerio de Salud Pública confirma que Ecuador se mantiene libre del virus Nipah gracias a la vigilancia de alertas epidemiológicas
Quito, 30 de enero de 2027
El Ministerio de Salud Pública (MSP) informa a la ciudadanía que no se registran casos del virus Nipah en humanos ni animales dentro del territorio nacional. Esta condición de seguridad sanitaria es el resultado de la ejecución estratégica del Plan de Respuesta Multiamenaza, diseñado para proteger la vida y asegurar la continuidad de los servicios de salud ante eventos adversos.
Bajo el enfoque de “Una Salud”, Ecuador fortalece la articulación entre los sectores de salud humana, sanidad animal y ambiente, con el objetivo de garantizar la detección temprana, la prevención y la respuesta oportuna frente a amenazas zoonóticas emergentes, priorizando la protección de la salud de la población.
En este sentido el MSP en coordinación constante con la Agencia de regulación y control Fito Zoosanitario- Agrocalidad, y el Ministerio de Ambiente y Energía mantienen activos sus sistemas de vigilancia epidemiológica y zoosanitaria; así como mecanismos permanentes de monitoreo, notificación y análisis de riesgos, en alineación con las recomendaciones de organismos internacionales.
El Plan clasifica a las zoonosis emergentes y patógenos de alto riesgo, como el virus Nipah, como amenazas que requieren detección temprana y control inmediato.
Es importante destacar que el reservorio natural de este patógeno son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, especies que no se encuentran presentes en el territorio ecuatoriano. Los sistemas oficiales confirman que no existe evidencia de circulación del virus en la fauna silvestre, animales domésticos o población humana del país.
El país cuenta con protocolos de vigilancia epidemiológica reforzada y mecanismos de aislamiento oportuno para casos sospechosos, integrando lecciones aprendidas de eventos previos como el COVID-19.
El Plan de Respuesta Multiamenaza del MSP, garantiza un enfoque preventivo, escalonado y territorial para reducir el impacto social ante posibles brotes o epidemias.