Beneficios de la Lactancia Materna

 

La leche materna es un el alimento ideal, completo y saludable para recién nacidos y niños menores de 2 años o más; por contener más de 300 nutrientes y cantidades exactas de grasas, azúcares, agua, proteínas y vitaminas que el niño necesita para crecer y desarrollarse, que a su vez brinda muchos beneficios para el bebé, la madre, la familia, la sociedad y a las empresas e instituciones de los sectores públicos y privados, tales como:

 

  • Tiene anticuerpos que protegen de enfermedades prevalentes de la infancia como: diarrea, alergias, asma y las infecciones respiratorias.
  • Disminuye el riesgo de enfermedades prevalentes en la infancia como: diarreas, asma, neumonía, alergias, entre otras.
  • Disminuye el riesgo de desnutrición.
  • Reduce de 1.5 a 5 veces el riesgo de muerte súbita (Heyman, Jody, et al, 2013)
  • Contiene los nutrientes necesarios para su óptimo crecimiento.
  • Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
  • Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.
  • Tiene la mejor biodisponiblidad de hierro, calcio, magnesio y zinc.
  • Favorece el desarrollo emocional e intelectual y previene problemas de salud mental a futuro. (APH, 2015).
  • Ayuda a desarrollar un lenguaje claro tempranamente.
  • Tiene efectos de largo plazo en la salud ya que disminuye la probabilidad de desarrollar en la edad adulta enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 1 y tipo 2, leucemia e hipercolesterolemia.
  • Hace que los bebés logren un mejor desarrollo cerebral que le permitirá tener mejor desempeño en la escuela que le brindará mejores oportunidades económicas en la vida.
  • Crea un vínculo afectivo con la madre gracias al cual los niños y niñas amamantados crecen más felices, más seguros y más estables emocionalmente.
  • Protege contra caries dental y reduce el riesgo de realizar ortodoncia en la infancia y la adolescencia.

  • Crea un vínculo afectivo madre-bebé, el cual favorece el desarrollo de la autoestima, personalidad saludable y niveles altos de inteligencia en edades siguientes.
  • Ayuda a la rápida recuperación después del parto.
  • Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
  • Previene la depresión post-parto.
  • A largo plazo previene tanto osteoporosis como cáncer de mama y de ovario.
  • Disminuye el riesgo de sangrado en el post parto por lo tanto disminuye el riesgo de desarrollar anemia.
  • En el cuerpo de la madre pproduce hormonas especiales que le ayudan a sentirse relajada y cariñosa hacia su bebé.

  • Alimenta al bebé en cualquier momento ya que siempre se encuentra disponible y al alcance de cualquier economía.
  • No se tiene que comprar, ni necesita preparación, ni almacenamiento.
  • Favorece el ahorro familiar al no tener que gastar en fórmulas lácteas, biberones, chupones y demás utensilios para prepararla.
  • Disminuye los gastos de atención de salud del bebé, ya que el niño es menos propenso a enfermarse.
  • Ahorra tiempo en la preparación de fórmula, el lavado y la esterilización de biberones.

  • Es una manera de invertir en el capital humano del país, ya que los niños amamantados con leche materna tienen mejor desempeño escolar y, tienen mejores oportunidades de desarrollo profesional.
  • Evita el consumo de papel, plástico, aluminio o gasolina usados en preparar, envolver o transportar la leche de fórmula.

 

  • Mejora sustancialmente la salud de la madre y su hija o hijo, reduciendo hasta en 35% la ocurrencia de enfermedades en el primer año (Cohen, Rona, et al, 1995).
  • Disminuye la rotación o pérdida de personal calificado a causa del nacimiento de un bebé, lo que constituye un ahorro en reclutamiento y capacitación de nuevo personal, además del tiempo necesario para su rendimiento óptimo.
  • Reduce el costo de atención a la salud.
  • Reduce el número de permisos para asistir a consulta médica para la trabajadora o para su hija o hijo, así como las licencias para cuidarla o cuidarlo por enfermedad.
  • Mejora el estado emocional general de la trabajadora durante la jornada y en su vida personal (Chatterji, Pinka, et al, 2011).
  • Mayor fidelidad y sentido de pertenencia de las trabajadoras al brindarles facilidades para continuar alimentando a su hija o hijo.
  • Favorece la reincorporación al trabajo al término de la licencia de maternidad y disminuye los permisos extraordinarios para el cuidado del bebé.
  • Facilita la combinación de la responsabilidad materna con su empleo a largo plazo (ILCA, 2007).
  • Posiciona a la empresa como una empresa sociablemente responsable.
  • Mejora la imagen pública del empleador porque se ocupa del bienestar de las mujeres trabajadoras y sus familias, y hace que la empresa sea más atractiva para potenciales trabajadoras e inversionistas.
  • Crea un diferenciador positivo para las mujeres que son clientes de su negocio.