El MSP reconoce a médicos graduados como especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria

El lunes 13 de febrero de 2017, el Ministerio de Salud Pública (MSP) entregó un certificado de reconocimiento a los médicos especialistas formados en la primera cohorte de Medicina Familiar y Comunitaria. El acto se desarrolló en el Centro de Salud Tipo C de Guamaní, al sur de Quito, desde las 09:30, y contó con la participación de la ministra coordinadora de Desarrollo Social, Gabriela Rosero; la ministra de Salud, Verónica Espinosa, y otras autoridades nacionales y locales.

“Hace cinco años el Ministerio de Salud tuvo el acierto de diseñar un ambicioso plan para cerrar la enrome brecha existente en el país de médicos familiares, mismos que bajo este Modelo de Atención Integral en Salud revolucionario debían ser los pilares fundamentales e imprescindibles sobre los cuales se sustentaría nuestro Sistema Nacional de Salud, esa puerta de entrada, ese primer nivel de atención al que le íbamos a apostar el todo por el todo”, manifestó la ministra de Salud Verónica Espinosa.

En 2012 se suscribieron los convenios específicos de Cooperación Interinstitucional entre el Ministerio de Salud Pública y 8 universidades del país (Universidad Central del Ecuador, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Técnica de Ambato, Escuela Politécnica de Chimborazo, Universidad del Azuay, Universidad de Cuenca, Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y Universidad Nacional de Loja) para desarrollar la capacidad del personal del Ministerio de Salud Pública.

Estos acuerdos tienen como objetivo general formar médicos especialistas en medicina familiar y comunitaria, mediante un programa de especialización médica, para el fortalecimiento del Modelo de Atención Integral de Salud (MAIS), prioridad para el Ministerio de Salud Pública en su propósito de alcanzar el objetivo del Buen Vivir.

Hoy se cuenta con 453 nuevos médicos familiares y comunitarios gracias a este programa de especialización, en la primera cohorte.
“Este es el único programa de especialización con una malla curricular única; ninguna otra especialidad médica ha recibido tantas becas simultáneas como las del médico familiar y eso implicó enormes esfuerzos. Se destinaron más de $30 millones para formación e investigación en el país para formación de médicos familiares”, acotó la ministra Espinosa.

La carrera sanitaria de medicina familiar es conocida como una disciplina académica y científica que contempla contenidos pedagógicos, de investigación, de evidencia fundamentada y de actividades clínicas propias. Esta especialidad es considerada como la principal estrategia para mejorar la atención primaria de salud, ya que con ella se resuelve hasta el 80% de enfermedades en el primer nivel de atención.
Gabriela Rosero destacó que los 453 médicos posgradistas que se gradúan en esta cohorte pasarán a reforzar el Modelo de Atención Integral de Salud. “Quiero felicitarlos porque, con su trabajo, hoy los ecuatorianos podemos ser más y somos más fuertes; en sus manos está romper esquemas, ser parte del cambio y ser ese puente entre el pasado y el futuro”.

Marisol Orellana, representante de los médicos incorporados, explicó que el médico familiar y comunitario aprende de la problematización y la evidencia. “No hay escenario de formación que limite al médico familiar y comunitario; nuestra profesión es la más cercana al ejercicio del derecho de los pueblos a la salud. Hoy llegamos al punto culminante de una etapa de nuestro desarrollo en la que garantizamos la relación médico-paciente”.

Hace más de 25 años un grupo de soñadores trajo la especialidad de medicina familiar al país, trabajando en el ámbito privado contó Rodrigo Díaz, de la Red de Medicina Familiar. “En 2007 se comienza a soñar en una lógica general y nacional que se desarrolle desde las entidades públicas implicando que la universidad pueda salir de sus cuatro paredes. En el 2011 se reconoce a los médicos familiares y comunitarios como especialistas y en 2013 se logró la aprobación del posgrado de la rama”.